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NOTICIAS

RESEÑA: Party, Above The Stag ✭✭✭✭✭

Publicado en

Por

douglasmayo

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Party

Above The Stag

9 de septiembre de 2016

5 estrellas

Reserva ahora

Party, de David Dillon, se ha consolidado como todo un fenómeno a lo largo de las décadas desde su estreno. Su última visita a Londres, en el Arts Theatre en 1998, colgó el cartel de “no hay entradas”, y ahora, muchos años después, vuelve en una producción pulida y desternillante en el Above The Stag Theatre de Vauxhall.

Poned a cinco amigos gays reunidos en una fiesta en casa; añadid a un nuevo compañero de piso y a un amigo joven; sumad una partida de “Fact or Fantasy”; echad unos chupitos de algo rosa y definitivamente alcohólico… y no tarda en arrancar el juego: se destapan verdades y la ropa empieza a escasear.

La obra de Dillon fue un soplo de aire fresco cuando se estrenó. Fue de las primeras de su época en no centrarse en el VIH, la muerte, la angustia o la desesperación como supuestas señas habituales de la comunidad gay. Mostraba que, pese a todo, seguía habiendo mucho de lo que reírse y que, como comunidad, valorábamos por encima de todo la amistad.

Ben Kavanagh y Jamie Firth en Party.

La lista de invitados de esta fiesta resulta, en su mayoría, inmediatamente reconocible: Brian (Jamie Firth), un bailarín sexy con una visión de la vida descaradamente exagerada; James (Sam Goodchild), el guapo impresionante y de mirada ardiente que esperas ver en el ambiente pero que nunca te llevas a casa; Ray (Ben Kavanagh), un joven sacerdote y reina del espectáculo; Kevin (Nic Kyle), anfitrión de la fiesta y un buen tipo en toda regla; y Philip (Lucas Livesy), amigo de Kevin desde hace tiempo y quien sabe perfectamente de qué va su colega. A la mezcla se suman Andy (Tom Leach), un chico gay muy inocente que aún no ha salido por el ambiente y que, con libreta en mano, quiere saber más; y Peter (Stefan Gough), el compañero de piso que guarda un amor secreto (aunque no por mucho tiempo) por Kevin, su compañero y anfitrión.

Ambientada en los 90, es una sociedad gay sin redes sociales y sin algunas de las drogas más duras que, en tiempos recientes, se han asociado al ambiente de fiestas gay gracias a obras como 5 Guys Chilling y The Chemsex Monologues. Podría convertirse en un caldero muy lascivo, pero Dillon, para su mérito, demuestra que los hombres gays pueden ser amigos y pasarlo bien. La acogida del grupo a Andy es un claro ejemplo: lo adoptan rápidamente, y su florecimiento a lo largo de la obra tiene mucho que ver con que los miembros mayores de la fiesta no lo tratan como un trozo de carne. Ese ambiente hace que su explosión como ser sexual resulte aún más hilarante.

El reparto de Party

Hay momentos en los que estoy seguro de que todos reconocemos nuestro pasado en esos instantes pequeños e íntimos que comparte el elenco mientras juega. Aquí no hay gafas de color de rosa, pero es imposible no identificarse con tiempos anteriores.

El director Gene David Kirk lleva la producción con gran sutileza: son personas reales que muchos hemos conocido.  La obra fluye con naturalidad y nunca parece impostada; a ratos jurarías que alguien la escribió palabra por palabra a partir de un acontecimiento real. A veces, no importa tanto lo que ocurre en primer plano como lo que sucede al fondo. Miradas fugaces, fijaciones y gestos faciales (¡no perdáis de vista a Tom Leach y Ben Kavanagh!) suelen ser las guindas al maraschino de este delicioso bocado. Con un paisaje sonoro que incluye canciones de musicales y una lista de utilería que incorpora una lata de nata montada, una bolsa de mini nubes y una boa rosa de plumas, podéis haceros una idea de lo que os espera.

Party no es una obra de largos y complejos estudios de personaje. Es un desmadre: me tuvo riéndome de principio a fin y con ganas de volver. Diversión en estado puro. Nos pone un espejo delante y nos devuelve a un tiempo más sencillo (¡en su momento jamás lo habríamos admitido!) y nos recuerda que los amigos lo son todo.

Sin querer destripar nada, lanzo esta advertencia a quienes estén pensando en ir

¡LA DESNUDEZ FRONTAL INTEGRAL PUEDE ENCANTAR!

Fotos: PBG Studios

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