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Cinco Razones para Ver: El Fantasma de la Ópera
Publicado en
7 de mayo de 2016
Por
danielcolemancooke
De nuevo al calabozo de mi negra desesperación. Celinde Schoenmaker como Christine Daaé. Esta semana nos fuimos al West End para ver El fantasma de la Ópera, que sigue llenando la sala con multitudes enormes 30 años después de su estreno. Aquí van nuestras cinco razones principales para unirte a los millones que ya la han visto.
1. Escenografía y puesta en escena
El espectáculo es un festín visual, y el diseño escenográfico de Maria Björnson sigue provocando asombro después de tantos años. Ya sean las góndolas envueltas en humo o las majestuosas escalinatas, todo contribuye a una experiencia espectacular y sorprendente. Sumado a la dirección de Harold Prince y la coreografía de Gillian Lynne, Phantom sigue deslumbrando tres décadas después.
2. Vestuario
La producción también luce un vestuario espléndido, especialmente durante la secuencia de Masquerade al comienzo de la segunda parte. Ambientada en 1881, la obra aprovecha el color y la elaborada riqueza de los atuendos de la época. Puede que salgas lamentando que ya no usemos vestidos de gala y sombreros de copa.
3. Música
La partitura de El fantasma de la Ópera, compuesta por Andrew Lloyd Webber, con letras de Charles Hart, Richard Stilgoe (¡y Mike Batt!), reúne clásicos muy conocidos: números que se roban el show como The Phantom of the Opera, All I Ask of You y Music of the Night. La partitura es mucho más operística e intrincada que la de muchos musicales del West End, y exige interpretaciones de gran virtuosismo por parte del reparto. Además, Phantom incluye tres brillantes espectáculos dentro del espectáculo: óperas compuestas especialmente que sirven de telón de fondo para gran parte de la acción más dramática.
4. Celinde Schoenmaker como Christine Daaé
Christine es uno de los papeles más icónicos del teatro musical: una corista que se convierte en el objeto de obsesión del misterioso Fantasma. La inmensamente talentosa Schoenmaker, anteriormente Fantine en Los Miserables, es un placer de ver, con una voz deslumbrante y un registro agudo extraordinario. Aunque su personaje no tiene la reverencia final, en muchos sentidos las interpretaciones de Schoenmaker hacen que la función sea suya.
5. La famosa lámpara de araña
Sin spoilers, pero no pierdas de vista lo que tienes sobre la cabeza…
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