NOTICIAS
RESEÑA: Tick, Tick...Boom, disponible ahora en Netflix ✭✭✭✭
Publicado en
Por
alexaterry
Share
Alexa Terry reseña la adaptación cinematográfica que Lin-Manuel Miranda ha hecho de Tick, Tick... Boom!, el musical autobiográfico de Jonathan Larson, ya disponible en Netflix.
Andrew Garfield como Jonathan Larson. Foto: Netflix Tick, Tick...Boom!
Ya disponible en Netflix
4 estrellas
Para evitar «desnavidificar» mi gruta festiva, encendí Netflix y, después de haberme zampado de una sentada las dos temporadas de Emily in Paris, le di al play a Tick, Tick…Boom!, algo que llevaba queriendo ver desde que se estrenó en la plataforma el 12 de noviembre del año pasado. Aunque sabía que me entretendría mientras mantenía felizmente a Papá Noel en compañía durante otra hora o dos, no estaba del todo preparada para el zarandeo emocional que vino después.
Andrew Garfield y Robin de Jesús. Foto: Netflix
‘Tick, Tick… Boom!’ es un largometraje basado en el rock musical autobiográfico de Jonathan Larson del mismo título, dirigido por el padre fundador de Hamilton, Lin-Manuel Miranda, y con Andrew Garfield al frente del reparto. Sigue a Larson, un dramaturgo de teatro musical en apuros, que escucha un tictac constante, activado por la cercanía de su 30º cumpleaños: «Llegas a cierta edad y dejas de ser un escritor que sirve mesas», dice, «y te conviertes en un camarero con una afición». Es una historia sobre el fracaso y la resiliencia que, en realidad, resulta bastante refrescante. Abarca la semana previa al taller de ‘Superbia’, el musical que Larson tardó ocho años en escribir. El curro que se pega Larson es comparable al de muchos en industrias competitivas, y el rechazo al que se enfrenta se siente con un pinchazo muy reconocible. Está salpicada de momentos que acaban convirtiéndose en influencias para su obra, incluyendo ingeniosos «Rent-símiles» como el contestador cutre y las perspectivas de «vídeo casero» que reflejan el interés de Mark por la videografía.
Andrew Garfield y Bernadette Peters. Foto: Netflix
Un buen número de grandes figuras del teatro musical aparecen en cameos, incluyendo a Stephen Schwartz, Jason Robert Brown, Matthew Sklar, Chad Beguelin y Jeanine Tesori; una escena especialmente emotiva es la interpretación de ‘Sunday’, en la que el Moondance Diner (donde Larson trabajó como camarero y que se ha reconstruido expresamente para la película) está a rebosar de clientes, con Brian Stokes Mitchell, André De Shields, Philippa Soo, Renée Elise Goldsberry, entre muchísimos otros. Pero la llegada de Bernadette Peters (a quien vemos a Larson observando antes en una grabación de ‘Sunday in the Park with George’) pone la piel de gallina, y se intensifica aún más cuando Larson dirige al conjunto de estrellas del teatro hacia el clímax de la canción.
Vanessa Hudgens. Foto: Netflix
Lin-Manuel Miranda dirige ‘Come to Your Senses’ desde una perspectiva distinta; es la canción que vemos a Larson luchando por escribir a lo largo del musical, y normalmente es un solo femenino (probablemente uno que ha estado en la mayoría de carpetas de audición de actrices). En la película se presenta como un dúo entre Karessa (Vanessa Hudgens) y Susan, la novia de Larson (Alexandra Shipp), ofreciendo una alternativa potente al sentido que hay detrás de su concepción.
El reparto del taller de Larson es, efectivamente, ‘Superbia’, encabezado por Hudgens y Joshua Henry como Roger, y Bradley Whitford ofrece una interpretación conmovedora y llena de matices como el ídolo de Larson: el ya fallecido Stephen Sondheim. Y luego está Andrew Garfield; y no se me ocurre nadie mejor para inmortalizar a Jonathan Larson.
Andrew Garfield y Alexandra Shipp. Foto: Netflix
Podría estudiar el diccionario una semana y aun así no encontrar las palabras más adecuadas. Andrew Garfield es, sencillamente, impecable, y ofrece una auténtica masterclass de interpretación musical. Tiene brío, ternura y una crudeza que llega hasta el hueso. Podría volver a ver en bucle su interpretación de ‘Why’, una canción que no se grabó previamente, sino que se interpretó en directo en el set. Al ser Tick, Tick…Boom! su primer papel cantado, Garfield estudió con la coach vocal Liz Caplan para poder contar la historia cantada, y vaya si la cuenta: además con guarnición y postre, por si acaso. Es lo que pasa cuando le das una canción a un actor.
Tick, Tick…Boom! es un homenaje a Jonathan Larson y a su legado, pero también a lo que significa seguir luchando frente a la adversidad. El hecho de que veamos su historia con la perspectiva del tiempo la vuelve aún más desgarradora (si cabe): Larson nunca llegó a ver su sueño hecho realidad, nunca pudo contemplar el cambio que provocó en el mundo del teatro musical, y murió pocas horas antes de que Rent tuviera su primer pase previo, el musical que acabaría ganando premios y convirtiéndose en uno de los montajes más longevos de Broadway.
https://youtu.be/su6urM6Li5k
Lo confieso: para cuando llegó ‘Louder than Words’, ya lo veía todo borroso; vamos, que estaba llorando a moco tendido. Quise meter la mano en la pantalla, agarrar a Jonathan Larson-Andrew Garfield de la mano y decirle que todo había merecido la pena: el tedio del Moondance Diner, su voluntad persistente y talentosa de seguir adelante entre ilusiones renovadas y rechazos. Es un recordatorio de que, si hay una pasión que late dentro de nosotros, también podemos elegir continuar hasta que algo (con suerte) cuaje; porque «this is the life, bo-bo bo-bo-bo, Bohemia».
Tick, Tick ... Boom! ya está disponible en Netflix
https://youtu.be/YJserno8tyU
Recibe lo mejor del teatro británico directamente en tu bandeja de entrada
Sé el primero en conseguir las mejores entradas, ofertas exclusivas y las últimas noticias del West End.
Puedes darte de baja en cualquier momento. Política de privacidad