NOTICIAS
CRÍTICA: Briefs, London Wonderground ✭✭✭✭✭
Publicado en
Por
stephencollins
Compartir
Breves
London Wonderground
7 de agosto de 2015
5 estrellas
Con Gypsy triunfando en el Savoy Theatre y el Hamlock de Benedict Cumberbatch armando su propio revuelo en el Barbican, a Londres no le faltan espectáculos-evento impulsados por un solo nombre en el cartel. Pero si no te apetece ninguno de esos dos, o, más probablemente, no consigues una buena butaca, el Wonderground de Southbank tiene la opción perfecta: exhibicionismo desbordante, acrobacias que te dejan sin aliento y un descaro Boylesque pícaro y atrevido.
Breves.
Un sexteto de intérpretes muy dotados, muy audaces, muy gamberros y, seamos sinceros, deliciosamente subidos de tono (ayudados e instigados por Lucky Charm, un joven apuesto cuya objetificación es total y sin el menor pudor) presenta un burlesque procaz que tiene, sin duda, como cimiento la sabiduría de las strippers de Gypsy: You Gotta Have A Gimmick.
Cada artista aquí tiene su propio “gimmick”: ya sea el/la presentador/a mordaz de género fluido; un supuesto colegial ingenuo con afición por desnudarse, los yoyós y los cubos de Rubik; un personaje simiesco y peludo con una peculiar debilidad por los plátanos; una decadencia de funambulista; un encanto que subvierte el género; o una dosis de acrobacia extrema, casual y sexual. Frente a estos ganchos, la objetificación de Lucky Charm parece totalmente pertinente, y el placer feroz que la troupe se toma en escandalizar al público —con palabras, acciones o ambas cosas— hace que esos sobresaltos sean aún más disfrutables. Puede que alguien chillara, gritara o casi tuviera arcadas (primera fila, vestido rojo, doy fe), pero, como en las montañas rusas de los parques temáticos, esa era parte de la gracia.
Hay mucha carne masculina en exhibición pero, salvo en un detalle fugaz, nada fue X. No. Esta compañía es la heredera natural de Gypsy Rose Lee: sugerente, hipnótica, voluntariosa y libertina, usando la destreza para subir pulsaciones y temperatura, pero sin enseñar todas sus cartas.
Y, lo que es importante, su público no es el público de Gypsy Rose Lee. La Spiegeltent de Southbank estaba a reventar, pero no de hombres hetero de mediana edad ni de chicos con traje y zapatos recién brillados, con dinero y ganas de “acción” femenina. No. La sala era mucho más ecléctica, con predominio de mujeres y parejas jóvenes. Gente dispuesta a todo y con la esperanza de que se lo dieran. Cuando lo consiguieron, se notaba el disfrute de verdad. En algunos casos, la euforia. Y quizá también el shock y el susto.
Por supuesto, lo realmente chocante de Briefs es también su gran baza: si las mismas rutinas las interpretaran mujeres, no se considerarían controvertidas. Al ponerse los conjuntos mínimos y ceñidos que han sido de rigor en el burlesque desde el principio, y al prometer quitarse prendas si la demanda es lo bastante sonora y entusiasta, los hombres de esta compañía sacan la lengua —y otras protuberancias— a las normas de la sociedad patriarcal con alegría.
Este lienzo de política de género, raza y sexualidad atraviesa toda la propuesta: desde el afilado arranque de Fez Fa'anana, que felizmente ofende a todo el mundo por igual, pasando por las travesuras de Louis Briggs, en plan “guapo no significa tonto”, y las viñetas con un Lucky Charm (Lachy Shelley) cada vez más desnudo, hasta los distintos números satíricos e irónicos de la extraordinaria Dallas Dellaforce, cuya lectura de los roles de género en la sociedad es afiladísima y sorprendentemente audaz.
Para algo que se recrea en una excentricidad desvergonzada —y a veces grotesca— y en la risa que nace del impacto y el asombro, Briefs tiene bastante que decir sobre la vida moderna, los valores y los prejuicios. Solo hay que saber dónde mirar para encontrarlo.
Por la naturaleza del material, no se haría ningún favor describiendo con demasiado detalle el contenido de los distintos números y rutinas. Basta decir que no hay ni un solo momento flojo en los 80 minutos de programa; el tiempo vuela mientras una fisicalidad experta y un showmanship juguetón permiten a esta troupe viril y exuberante lucirse a placer.
Mark “Captain Kidd” Winmill, Evil Hate Monkey y Thomas Worrell completan el séquito de Briefs, y participan en los números físicos más extremos. Cada uno es un atleta de nivel mundial y, como sus compañeros, todos han ganado premios en el circuito internacional del burlesque. El nivel de destreza aquí es, sencillamente, impresionante.
Como planazo nocturno, que levantará cejas y carcajadas a partes iguales, pero que además te dejará pensando (si te apetece hacerlo), Briefs es un triunfo incuestionable. ¡Id!
Pero ten en cuenta estas sugerencias:
1. Ojo con aceptar fruta de desconocidos.
2. Ponte ropa que aguante salpicaduras.
3. En este show, la participación del público no va de aplaudir al ritmo.
4. Pasear al perro nunca volverá a ser lo mismo después.
5. Si necesitas marcapasos, la primera fila no es para ti.
6. Vigila el plátano.
7. Compra las papeletas de la rifa.
8. No llegues tarde.
9. Bebe antes y durante, pero sin pasarte. Necesitas estar espabilado.
10. No te fíes del elenco. Viven para desviarte del buen camino.
Imprescindible.
Briefs se presenta en el London Wonderground hasta el 27 de septiembre de 2015
Comparte esta noticia:
Recibe lo mejor del teatro británico directamente en tu bandeja de entrada
Sé el primero en conseguir las mejores entradas, ofertas exclusivas y las últimas noticias del West End.
Puedes darte de baja en cualquier momento. Política de privacidad