NOTICIAS
RESEÑA: Wood, Festival Vault ✭✭✭
Publicado en
Por
markludmon
Share
Mark Ludmon reseña la nueva obra de Adam Foster, Wood, en el Vault Festival de Londres
Wood
Vault Festival, Londres
Tres estrellas
Anunciada como la historia de una estrella del porno de los años 80 que lucha con la impotencia, la nueva obra de Adam Foster, Wood, resulta ser mucho más. Tras abordar cuestiones sobre el consentimiento sexual en su anterior obra, Clay, se propone explorar las relaciones de poder que se sitúan en el corazón de toda narración. La campaña de la producción deja entrever que la obra empezará a “deshilacharse”, pero aun así no te prepara para los giros ingeniosos que acaban por jugarte una mala pasada con la cabeza.
Ese deshilacharse empieza pronto (aunque, si de verdad quieres mantener la sorpresa, deja de leer ahora). Arranca como una comedia sobre una exitosa estrella del porno estadounidense, John Rolando, que en el Los Ángeles de 1983 se descubre incapaz de “levantársela” para el rodaje pese a esfuerzos vigorosos, representados de forma desternillante con una bomba de aire de bicicleta tradicional. Los chistes son afilados, las interpretaciones tienen mucha gracia, pero de repente todo se detiene. Resulta que, en realidad, estamos ante un ensayo de una obra por parte de un grupo de intérpretes británicos, con el papel protagonista de John interpretado por su propio autor, George. Es un hombre moderno: totalmente concienciado, feminista apasionado; incluso insistió en un reparto sin distinción de género para el papel del director porno Larry. Pero solo esperaba llegar hasta cierto punto al contar su historia. Con la noticia de que la obra de David Mamet, Bitter Wheat —inspirada en el escándalo de Harvey Weinstein— llega al West End en junio, Wood ofrece una mirada oportuna a las historias de las mujeres, quién las cuenta y cómo se representan los personajes femeninos. Y no teme reconocer que estas preguntas también se aplican al propio autor de Wood, un hombre blanco.
Como asiduo al teatro, me encantan las producciones que deconstruyen y desafían las formas; por eso, para mí, la teatralidad autorreferencial que sostiene Wood es una delicia. Dirigida con habilidad por Grace Duggan, reúne cuatro interpretaciones excelentes de Claire Cartwright, George Fletcher, Philippa Hogg y Nneka Okoye, con abundante humor de carcajada. Presenta con picardía ideas interesantes sobre el poder y el patriarcado pero, con toda su ambición, corre el riesgo de convertirse en un ejercicio teatral sin destino, pese a que hacia el final se insinúa un sugestivo difuminado de las fronteras entre ficción y realidad. Con 50 minutos, avanza a toda velocidad con ingenio y agudeza, así que es de agradecer que termine dejándote con ganas de más.
En cartel hasta el 3 de marzo de 2019
Recibe lo mejor del teatro británico directamente en tu bandeja de entrada
Sé el primero en conseguir las mejores entradas, ofertas exclusivas y las últimas noticias del West End.
Puedes darte de baja en cualquier momento. Política de privacidad