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NOTICIAS

RESEÑA: La Tempestad, Southwark Playhouse ✭✭✭✭

Publicado en

10 de enero de 2017

Por

sophieadnitt

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La tempestad

Southwark Playhouse

6 ene 2017

Cuatro estrellas

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«No tengas miedo», dice Calibán, el vilipendiado monstruo y supuesto antagonista de La tempestad de Shakespeare. «La isla está llena de ruidos». Y así es: al entrar en el íntimo espacio de representación ‘Little’ del Southwark Playhouse, todo está ya en plena ebullición, con un muro de sonido que abruma al público mientras toma asiento. El elenco, armado con diversos instrumentos de percusión, marca ritmos estruendosos que dan la bienvenida al público a ese mundo rítmico y entrecortado de la isla. Improvisan en conjunto y juegan con la audiencia; uno se cuela con descaro en una butaca vacía, creando un ambiente de diversión incluso antes de que empiece la función.

Solo Próspero (Sarah Malin) se mantiene al margen, aguardando el momento adecuado para poner fin a estas celebraciones antes de desatar su tormenta marina. Entonces la música cambia y los tambores se transforman en truenos rodados y relámpagos secos y estrepitosos. Técnicas sencillas, pero muy eficaces.

Y eso, en esencia, es La tempestad de Southwark. Increíblemente simple: un reparto de seis, escenografía mínima, pocos objetos, pero ejecutado de forma magnífica. El pequeño elenco tiene una química estupenda y todo está bien medido, bien ensayado y realizado con gran destreza.

Malin, como Próspero, combina de maravilla el instinto maternal con el poder subyacente de una gran hechicera.  Con chaleco y pantalón de traje, compone una figura andrógina, y la luz y el sonido se emplean para transmitir su fuerza mágica junto con un uso formidable del movimiento corporal, sin necesidad de efectos adicionales. La acompaña Peter Caulfield, un Ariel adecuadamente de otro mundo, que se desplaza por el espacio como una sombra y aporta voces sobrecogedoras cuando hace falta. Al inicio de la obra, hay una secuencia hipnótica en la que Próspero lo atrapa en una especie de camisa de fuerza, canalizando el poder de Ariel, acompañada por un excelente trabajo de percusión (a cargo del intérprete Andrew Meredith, que domina una variedad de instrumentos poco comunes para crear paisajes sonoros impactantes). Es una de las muchas imágenes potentes que aparecen a lo largo de la pieza.

Probablemente quienes más se dejan la piel son Benjamin Cawley y Gemma Lawrence, que asumen los tríos de Fernando, Estéfano y Sebastián, y Miranda, Trínculo (‘Tríncula’ en esta producción) y Antonio, respectivamente. El Estéfano de Cawley es una interpretación natural y divertida, y su Fernando resulta tan entrañable que el flechazo fulminante de Miranda parece bastante justificado. Lawrence retrata muy bien a Miranda, pero es su Tríncula —malhumorada, tambaleante y cockney— la que se lleva una auténtica ovación. A través de un torbellino de cambios rápidos bien coreografiados y acentos diferenciados, los intérpretes saltan de un personaje a otro sin dificultad. Una ventaja de esta elección es que los personajes casi parecen brotar del suelo, como si los convocara la magia de Próspero. Stanton Plummer-Cambridge hace doblete como Calibán y el rey Alonso, y es un ejemplo excelente de cómo la postura puede crear un personaje.

En esta versión depurada se conservan las mejores frases, como las reflexiones de Calibán sobre los «ruidos» de la isla y la declaración de Próspero de que «estamos hechos de la misma materia que los sueños». La historia se mantiene clara y completa, a diferencia de otras abreviaciones que pueden dejar al público desorientado.

No se abre terreno nuevo con esta interpretación, pero todo lo que se hace, se hace bien, y está repleto de ideas ingeniosas para construir el mundo de la obra con recursos limitados. Toda la producción rebosa encanto, y su duración concisa de noventa minutos y la eliminación de lo superfluo la convierten en una opción ideal para quienes se acercan por primera vez a la obra o a Shakespeare en general. Una propuesta refrescantemente libre de trucos y muy inventiva.

Hasta el 28 de enero de 2017

COMPRAR ENTRADAS PARA LA TEMPESTAD EN SOUTHWARK PLAYHOUSE

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