NOTICIAS
RESEÑA: Crimen y castigo, The Scoop ✭✭
Publicado en
Por
alexaterry
Compartir
Foto: Sheila Burnett Crimen y castigo: un musical rock
The Scoop
2 de septiembre de 2016
2 estrellas
Tras llenar el anfiteatro de The Scoop con versiones teatrales de clásicos de la literatura, Phil Willmott regresa a la temporada londinense de teatro gratuito al aire libre con su adaptación de ‘Crimen y castigo’ (1866), de Fiódor Dostoievski. Y, junto con canciones de la estrella pop-rock de los 80 Toyah Willcox, la historia se ofrece en una versión abreviada en forma de musical rock tipo jukebox.
En pleno London Bridge City Summer Festival, el ambiente es eléctrico: del decorado de Philip Eddolls sale humo que mezcla lo steampunk con el aroma de las barbacoas veraniegas. Sin embargo, me entran más ganas de volver con los que apuran prosecco y devoran hamburguesas que de regresar al musical de Willmott.
Es innegable que el reparto despliega una energía tenaz, motor de la poderosa y agresiva historia de Rodion Raskólnikov, un exestudiante empobrecido y con una ansiedad paralizante, que apenas sobrevive en el San Petersburgo del siglo XIX. Atormentado por pensamientos asesinos, Raskólnikov mata a la vieja prestamista Aliona Ivánovna y a su hermana, Lizaveta, con la esperanza de que, poniendo fin a su negocio fraudulento (del que él mismo ha sido víctima) y robando sus riquezas, pueda crear una vida mejor para los pobres. La angustia de Raskólnikov se intensifica y la culpa lo consume hasta que finalmente se convence de expiar sus pecados y buscar la redención.
The Wavel Dragon en The Scoop. Foto: Sheila Burnett
Alec Porter compone un Rodion Raskólnikov atractivo y entregado, y ofrece una buena prestación vocal. No obstante, Willmott quería «explorar al asesino alienado y sombrío como ese tipo de chico malo carismático que a todos nos atrae en los años formativos» y, aunque siento que Porter aporta al personaje un aire de chaval, cumpliendo así la visión de Willmott, echo de menos el temor paralizante y la desesperación que me dejan sin aliento cuando leo la novela. Angela Laverick interpreta a la enfermiza Katerina con muchísima energía y una convicción audaz, y Rachel Delooze como Sonya y Zac Hamilton como Dmitri sostienen la partitura con unas voces impresionantes, pese a que algunas elecciones de canciones resultan forzadas y torpes. Para mí, los musicales jukebox a menudo hacen que la historia y los personajes parezcan artificiosos, porque a veces se encaja una canción popular a costa de un desarrollo real. Mientras números como ‘Angels & Demons’ y ‘I Want to Be Free’ parecen adecuados, otros, para mí, no lo son. El inspector de policía Porfiri Petrovich canta el famoso ‘It’s a Mystery’ al iniciar su investigación sobre el asesinato de las Ivánova, y en el escenario lo acompañan las víctimas, con gorros de peluca y tiras rojas cayéndoles sobre el rostro, que a su vez (y con un aire zombi) empiezan a bailar a su alrededor. Aunque se agradece un elemento cómico para aliviar parte de la oscuridad, aquí tiene más un trasfondo incómodo que realmente divertido.
Foto: Sheila Burnett
Willmott espera que su adaptación de ‘Crimen y castigo’ inspire a la gente a leer el libro y, mientras estoy sentada, a punto de pasar la página hacia el plan de asesinato de Raskólnikov, puedo decir que en eso ha tenido éxito. Sin embargo, siento una conexión mucho más profunda con los personajes a través de las palabras de Dostoievski que la que me deja la función, y quizá se deba a que esta versión se ha comprimido a solo 90 minutos. En conjunto, quería que me retorciera las entrañas, pero me temo que solo me las han pinchado. Aun así, es digno de aplauso lo que Phil Willmott ofrece cada año. No solo brinda funciones en directo y gratuitas a quienes se inician en el teatro, a quienes normalmente no optarían por gastar su dinero en entradas y a quienes ahora se niegan a pagar los precios desorbitados y en constante subida, sino que, lo más importante para mí, nos cuenta esas historias que acumulan polvo en nuestras estanterías; esas que todos somos culpables de relegar al fondo, detrás de ejemplares de Harry Potter y Bridget Jones. En definitiva, que me haya gustado o no el musical no importa demasiado, porque me ha acercado a un clásico que ya debería haber apreciado a estas alturas… y vaya si es uno bueno.
‘Crimen y castigo’ se representa en The Scoop como parte del London Bridge City Summer Festival hasta el 25 de septiembre de 2016.
COMPRA YA TUS ENTRADAS PARA CRIMEN Y CASTIGO
Comparte esta noticia:
Recibe lo mejor del teatro británico directamente en tu bandeja de entrada
Sé el primero en conseguir las mejores entradas, ofertas exclusivas y las últimas noticias del West End.
Puedes darte de baja en cualquier momento. Política de privacidad