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RESEÑA: Muerte de Inglaterra - Hora de cierre, Teatro Nacional ✭✭✭✭
Publicado en
10 de octubre de 2023
Por
pauldavies
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Paul T Davies reseña Death of England - Closing Time, actualmente en cartel en el Dorfman Theatre del National Theatre.
Sharon Duncan-Brewster y Hayley Squires. Foto: Feruza Afewerki Death of England- Closing Time.
The Dorfman, National Theatre.
23 de septiembre de 2023
4 estrellas
Comprar entradas N. B.- Desde que se publicó esta reseña, Jo Martin se ha encontrado indispuesta. El papel de Denise lo interpreta ahora Sharon Duncan-Brewster.
Entrar en la sala y ver la cruz de San Jorge, impactante y roja, devuelve la magistral “radiografía de la nación” de Clint Dyer y Roy Williams al principio: en esta misma sala, hace tres años, antes de que la pandemia lo cambiara todo. Ya habíamos escuchado a Michael Fletcher tras la muerte de su padre —acérrimo seguidor del Leyton Orient, racista a la vieja usanza— y a Delroy, amigo de Michael y casado con su hermana, Carly. Al final de Death of England: Face To Face, los chicos convencen a Denise, la madre de Carly y Delroy, para que abra con ellos una floristería y un take-away caribeño. Ahora, por fin, escuchamos su versión de los hechos, pero no todo es tan idílico: la acción arranca el día en que el negocio echa el cierre y un desconocido viene a recoger las llaves del local.
Sharon Duncan-Brewster. Foto: Feruza Afewerki
Como en la primera entrega, la escenografía crea una dinámica soberbia con el público, y el reparto aprovecha al máximo el espacio y la atmósfera, con un nivel interpretativo excepcional. Hayley Squires está sensacional como Carly: curtida, callejera y completamente enamorada de Delroy, pese a sus defectos y a la marca del racismo que le ha dejado su padre, por mucho que intente combatirla. Encarnando y canalizando a Delroy con enorme solvencia, subraya las pesadillas que arrastra tras perder a su padre siendo joven y, además, al parodiar su relación con él, evidencia hasta qué punto su mirada parte de la perspectiva de una mujer blanca. Hay una secuencia memorable en la que interpreta a todos los miembros de su familia —padre, madre y Michael— alrededor de la mesa, debatiendo si invitar o no a Delroy, el nuevo mejor amigo de Michael, a tomar el té. El texto se inclina ligeramente hacia Carly, y Jo Martin, como Denise, a veces tiene que esforzarse más para que la atención recaiga en ella. Pero es algo deliberado: muestra cómo a mujeres como Denise no se las escucha, y Martin, pese a la rabia, compone una dignidad serena. Cuando la demostración de Carly, borracha, de “las cinco cosas sobre los hombres negros”, pronunciada en una despedida de soltera, se vuelve viral, el negocio se hunde al cancelar los clientes los pedidos y dejar de acudir a la tienda. Se cuestionan estereotipos, y el público reconoce a los personajes y los diálogos como auténticos. De hecho, la interacción con la sala es uno de los grandes aciertos: Martin llega a preguntar, cuando sonó un móvil en el auditorio, si “¿alguien va a cogerlo?”.
Hayley Squires. Foto: Feruza Afewerki
La metáfora del cierre del negocio es perfecta para una Gran Bretaña resquebrajada, igual que la afirmación de estas mujeres de que se cubren las espaldas la una a la otra. Aunque en algunos momentos eché en falta más rabia entre ellas, la obra da fe con belleza de algo que, como dijo John Lennon, que las mujeres sostienen la mitad del cielo. Defraudadas por sus hombres y por el sistema de clases, permanecen unidas mientras un desconocido se acerca dispuesto a arrebatarles cualquier éxito que hayan logrado. Cierra este cuarteto de obras de forma impecable, magníficamente dirigida y escrita, con un broche final contundente.
Hasta el 11 de noviembre de 2023
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